(San Juan, Puerto Rico – 10 de marzo de 2026) – El presidente del Centro Unido de Detallistas de Puerto Rico (CUD) y pasado presidente de la Organización del Comercio Detallista de las Américas (OCTA), Dr. Ramón Barquín, expresó hoy su profunda preocupación ante el aumento acelerado en los precios del combustible a nivel internacional, provocado por la crisis geopolítica en el Medio Oriente y la virtual paralización del tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz.
El Dr. Barquín explicó que el conflicto bélico que se ha suscitado en la región, en el contexto de las operaciones militares dirigidas a neutralizar la amenaza que representa la capacidad nuclear de Irán bajo el régimen dictatorial de los ayatolas, ha desencadenado una nueva fase de incertidumbre energética global. Las hostilidades subsiguientes han impactado uno de los puntos estratégicos más importantes del comercio internacional de petróleo.
“El Estrecho de Ormuz es, literalmente, la válvula energética del mundo. Por ese paso marítimo transita una porción sustancial del petróleo que alimenta la economía global. Cuando ese flujo se interrumpe o se amenaza, el efecto inmediato se refleja en los mercados energéticos y, consecuentemente, en el costo de vida de millones de personas,” señaló el Dr. Barquín.
El líder empresarial advirtió que Puerto Rico, por su condición de economía altamente dependiente de importaciones, es particularmente vulnerable a estos choques externos. El aumento en los precios del combustible impacta directamente los costos de transporte, logística, manufactura y distribución, lo que eventualmente se traduce en mayores precios para el consumidor.
“Cuando sube el combustible, sube todo. Aumenta el costo de mover mercancía, aumenta el costo de producir bienes y aumenta el costo de operar comercios. Es una cadena de transmisión económica que termina golpeando tanto al pequeño comerciante como al consumidor puertorriqueño,” explicó.
Ante esta situación, el presidente del CUD exhortó a las autoridades estatales y federales a considerar medidas remediales temporeras que ayuden a mitigar el impacto inmediato del alza en los combustibles. Entre estas medidas mencionó la posibilidad de suspender o reducir temporalmente ciertos gravámenes aplicables al combustible, incluyendo la conocida contribución sobre el petróleo y sus derivados —popularmente llamada la “crudita”— así como otros cargos o impuestos que inciden sobre la cadena de importación, distribución mayorista y venta al detal de gasolina y otros proveedores de energía.
“El gobierno tiene instrumentos temporeros que pueden utilizarse para aliviar esta presión económica mientras se estabilizan los mercados internacionales. Medidas como la suspensión provisional de ciertos impuestos al combustible pueden ayudar a amortiguar el impacto que enfrentan tanto los comerciantes como los consumidores,” indicó el Dr. Barquín.
El presidente del CUD subrayó que el fenómeno que actualmente afecta los mercados energéticos responde a circunstancias geopolíticas extraordinarias y, por su naturaleza, debe entenderse como una disrupción temporal.
“Debemos reconocer que estamos ante un evento internacional extraordinario que genera presiones económicas inmediatas. En ese sentido, también nos corresponde, como sociedad, entender que parte de este impacto es temporero y que debemos afrontarlo con responsabilidad y solidaridad mientras el orden internacional se estabiliza,” expresó.
El Dr. Barquín añadió que la crisis se produce en el marco de acciones militares dirigidas a prevenir una amenaza mayor para la seguridad global.
“La amenaza que representaría un Irán con capacidad nuclear bajo el control del régimen de los ayatolas es extremadamente peligrosa para la estabilidad del mundo. Las acciones militares que se han producido buscan precisamente neutralizar esa amenaza y proteger la seguridad internacional. En ese contexto, Estados Unidos e Israel han actuado de forma afirmativa para impedir que ese peligro se materialice y para salvaguardar los equilibrios estratégicos de la región,” sostuvo.
Asimismo, señaló que múltiples países del Medio Oriente comparten la preocupación sobre la expansión de la influencia militar del régimen iraní y las posibles consecuencias de una proliferación nuclear en la región.
“Cuando se enfrentan amenazas de esa magnitud, las decisiones preventivas—aunque complejas—buscan evitar conflictos mucho más devastadores en el futuro. Por ello, aunque enfrentemos una presión económica momentánea, debemos también comprender que la estabilidad y la paz duradera del mundo tienen un valor estratégico incalculable,” afirmó.
El presidente del CUD también dirigió un mensaje directo al empresariado puertorriqueño, exhortando a actuar con prudencia financiera durante esta etapa de incertidumbre.
“En momentos como este, exhortamos a nuestros comerciantes y empresarios a adoptar una postura conservadora y prudente en el manejo de sus gastos operacionales. Es momento de ejercer austeridad administrativa, proteger liquidez y fortalecer la estabilidad financiera de nuestras empresas. Al mismo tiempo, debemos ser agresivos en la captación de ingresos y oportunidades de negocio, siempre en estricto cumplimiento de la ley y dentro de las mejores prácticas del comercio responsable,” expresó.
El Dr. Barquín añadió que la coyuntura internacional también exige un sentido mayor de unidad y solidaridad nacional.
“Vivimos un momento complejo para el mundo. Es momento de solidaridad, de reconocer que estamos ante un conflicto que afecta la estabilidad internacional y de respaldar a nuestros hombres y mujeres de las fuerzas armadas, así como a todo el aparato de seguridad del Estado que protege nuestras sociedades de amenazas externas e internas. En tiempos como estos debemos dejar a un lado las diferencias político-partidistas y actuar con un espíritu de unidad y responsabilidad colectiva en la búsqueda de la paz,” manifestó.
El líder empresarial destacó que la estabilidad global depende, en última instancia, de la normalización de las relaciones internacionales y del fortalecimiento de los lazos económicos entre las naciones.
“La paz duradera solo puede sostenerse cuando las naciones del mundo estrechan sus vínculos comerciales, fortalecen el intercambio económico y construyen relaciones de cooperación que promuevan prosperidad compartida. El comercio, la inversión y la cooperación económica son herramientas poderosas para reducir conflictos y promover estabilidad,” indicó.
Finalmente, el Dr. Barquín reiteró la importancia de los valores democráticos y del sistema de libre empresa como pilares fundamentales del progreso social.
“Debemos reafirmar nuestro compromiso con las prácticas democráticas que protegen el derecho fundamental a la propiedad y el derecho soberano del voto. Estos dos pilares —la propiedad y el voto— constituyen la base sobre la cual se construyen sociedades libres, estables y prósperas. Cuando las naciones respetan estos principios, se crean las condiciones para que el capital genere oportunidades, desarrollo económico y bienestar social,” concluyó.
“Al final del camino, la historia nos demuestra que las aspiraciones sociales de los pueblos se alcanzan cuando abrazamos el capital, protegemos la democracia y fortalecemos la cooperación entre las naciones. Abracemos el capital para lograr las aspiraciones sociales de nuestros pueblos, y confiemos en que algún día Irán pueda reintegrarse plenamente al concierto de naciones que trabajan por el bienestar y la prosperidad de sus ciudadanos.”
Sobre el Centro Unido de Detallistas de Puerto Rico
El Centro Unido de Detallistas de Puerto Rico es la organización empresarial más grande y longeva que representa al comercio detallista y a las pequeñas y medianas empresas de la Isla. Desde su fundación, el CUD promueve el desarrollo del empresariado puertorriqueño, la libre empresa y políticas públicas que fortalezcan el crecimiento económico.
Centro Unido de Detallistas
info@cudpuertorico.com
T. (787) 641-8405